Buf, menudos mesecitos que hemos pasado. Empecemos por lo importante, “15M Voces de una revolución” ya ha salido a la calle. Empezamos a trabajar en él hace unos cuatro meses sin saber muy bien qué íbamos a hacer con él. Cuando habíamos acabado el primer capítulo hicimos una lista de posibles editoriales que nos gustaría que lo editaran sin ninguna esperanza de que eso ocurriera. Con el paso de los años hemos descubierto cierto rechazo por parte de las editoriales españolas hacia nuestros proyectos, no pensamos que “15M Voces…” fuera a ser diferente. Pero apenas dos días después de enviarlo a la primera de nuestra lista, Panini Cómics, nos respondió su editor, Alejandro Martínez, con un sí de lo más escueto y nunca mejor recibido. Una fecha límite de entrega es un buen método de motivación, pero la perspectiva de tener en nuestras manos un libro impreso hizo que voláramos durante el verano para acabar las páginas a un ritmo frenético.
El libro salió a la venta el 4 de noviembre, el 15 salía en portada del periódico gratuito 20 minutos, y esta tarde los compañeros del programa Ágora Pulp (Radio Ágora Sol) nos han hecho una entrevista por teléfono. Por primera vez tenemos la oportunidad de escuchar la opinión de nuestros lectores, y eso realmente no tiene precio. Aunque llevamos años trabajando, “15M Voces de una revolución” es nuestra primogénita oficial, y tengo que confesar que me siento orgullosa de ella. El movimiento del 15M es especial, tiene un origen noble y romántico y una trayectoria ejemplar: protestas pacíficas, serias, coherentes, compuestas por personas anónimas dispuestas a hacer fuerza contra Goliat sin una onda que llevarse a la mano. Mañana son las elecciones generales, y no creo que nadie tenga sombra de duda sobre lo que va a ocurrir, eso ya lo sabemos todos. Podríamos incluso predecir con más o menos certeza lo que va a ocurrir los próximos 4 años en la Moncloa y alrededores. Lo que nadie puede predecir es lo que ocurrirá con el 15M. Tal vez se le acabe la gasolina, todo puede ocurrir. Pero si va a haber un cambio, sin duda vendrá de su mano.
Los cambios bruscos de la noche a la mañana vienen casi inevitablemente de la mano de la violencia. Son como un explosivo inestable y peligroso que no sabes si te va a estallar en las manos. Pero los cambios profundos, los que van calando poco a poco como en un canto rodado esculpido por la marea, esos son los que maduran, los que perduran. Tal vez se puede fechar el año en que se prohibió la esclavitud, o cuando las mujeres tuvieron derecho a votar, y seguramente esas leyes las escribieron los juristas y las votaron los políticos. Pero el fin de lacras como el racismo y el machismo es nuestra responsabilidad social y humana diaria, hay que trabajarla día a día, con el esfuerzo constante de todos. De la misma forma tenemos la responsabilidad de reflexionar, opinar, actuar, decidir sobre la democracia que tenemos y la que queremos. Sobre el sistema en el que vivimos. Sobre nuestras prioridades y valores. Eso es lo que está ocurriendo ahora mismo en las calles y en las plazas, y no se me ocurre mejor manera de invertir el tiempo y el esfuerzo que ayudar a difundir esas ideas.
Además, francamente, el libro ha quedado estupendo ;D